5 de junio de 2012

AUNQUE ÉSTA VERDAD PUEDA DOLEEEEER ...

No quiero quejarme de oreja en oreja, fijarme si quien me aventaja se aleja, negar el reflejo que dejo en mi espejo, ni alojar el rencor entre ceja y ceja. No quiero guardar tantos secretos, ni estar enfrentado en un cuadro grotesco, como los Montesco y los Capuleto, no quiero a tu edad quedar obsoleto. Ni perder el vigor ni decir sin rigor, que todo tiempo pasado siempre fue mejor, ni llegar a mi casa ofuscado y molesto, no quiero estar cansado de llevarme puesto... Y aunque esta verdad pueda doler, tengo que decirlo sin complacer, pero si ofendo pido perdón, cuando sea grande no quiero ser como vos. No quiero cometer tus mismos errores ni creer que todos son estafadores, no quiero manejar tus mismos valores ni que cada día sea igual a los anteriores. No quiero no poder controlar mis enojos ni cargar esa tristeza en los ojos mojados y rojos, ajados y flojos, no quiero resignarme a ser mis despojos. Ni hechar con vehemencia la culpa a los demás de lo que es mi incumbencia y responsabilidad. Ni que me de por probar en alguna idiotez lo que no pude hacer cuando tuve 23. Y aunque esta verdad pueda doler, tengo que decirlo sin complacer, pero si ofendo pido perdón, cuando sea grande no quiero ser como vos. No quiero que ya nada me provoque placer, ni que cuando el dolor me toque odie el ayer, ni mirar fotos viejas y ponerme a llorar o que nombren a alguien y empezar a temblar. No quiero llevar esa vida mal trecha con sospechas de dolo y la ilusión desecha ni lanzar pestes creyéndome Apolo, ni que me moleste en una fechar estar solo. Y aunque esto se preste a mal interpretar, no quiero que crean que es sólo por criticar y espero que tan sólo sea una declaración, porque ni yo se si quiero que quieras ser como yo. Y aunque esta verdad pueda doler, tengo que decirlo sin complacer, pero si ofendo pido perdón, cuando sea grande no quiero ser como vos. 

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